Prevén que el jitomate baje gradualmente hasta los 30 o 40 pesos por kilo
Luego de que el precio del jitomate alcanzara niveles históricos de hasta 100 pesos por kg en algunas regiones del país, productores, cadenas comerciales y autoridades federales firmaron el “Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización y Precio Justo del Jitomate”, con el que buscan estabilizar el mercado y lograr que el costo para el consumidor se ubique gradualmente entre los 30 y 40 pesos por kilo en las próximas semanas.
El convenio involucra a la Secretaría de Economía, la Secretaría de Agricultura, representantes de productores, cadenas de autoservicio y centrales de abasto, quienes acordaron trabajar en conjunto para atender los factores que provocaron el incremento de precios.
Santiago Cavazos, vocero de la Central de Abastos, explicó que el alza respondió a una combinación de factores que afectan directamente a los productores, entre ellos las condiciones climáticas, la inseguridad, los costos de fertilizantes, diésel, fletes y derechos de agua.
A ello se suman algunas condiciones de comercialización que impactan la rentabilidad del sector agrícola. Señaló que en ciertos casos las tiendas de autoservicio realizan pagos a los productores hasta 60 o 90 días después de recibir la mercancía, además de aplicar descuentos por mermas.
Indicó que el precio ya comenzó a registrar ajustes. Mientras que la semana pasada el kilogramo se comercializaba alrededor de 54 pesos, actualmente ronda los 46 pesos en la región, tendencia que podría mantenerse conforme aumente la oferta disponible en el mercado.
No obstante, Cavazos recordó que el comportamiento del jitomate depende en gran medida de la oferta y la demanda, por lo que los precios pueden variar de acuerdo con las condiciones de producción y comercialización, tal como ha ocurrido anteriormente con otros productos como el aguacate.
Finalmente, señaló que el acuerdo representa un compromiso entre los actores de la industria para procurar precios más accesibles para las familias mexicanas sin comprometer la viabilidad económica del campo, considerando que el jitomate es uno de los alimentos básicos con mayor presencia en los hogares del país.